¡Cristo ha resucitado, aleluya!


El Domingo de Pascua es la celebración central de nuestra fe: la victoria de la vida sobre la muerte y del amor de Dios que renueva toda la creación. La Iglesia prolonga la alegría de la Vigilia Pascual y proclama que Jesús vive, invitándonos a caminar con esperanza y fraternidad.


La Eucaristía de hoy estuvo acompañada por las Comunidades Misioneras de Regnum Christi, en acción de gracias por concluir su misión de Semana Santa. También, en un profundo gesto de comunión, se ofreció la Santa Misa por las personas desaparecidas y las familias buscadoras. Que la alegría del Resucitado impulse nuestra vida cotidiana: en la familia, en el trabajo y en la comunidad, siendo artesanos de paz, testigos de la esperanza que brota de la Pascua. La vida ha vencido, y Jesús camina con nosotros.